
Implantología
La solución perfecta para poder volver a disfrutar de una sonrisa.
Los implantes dentales son el tratamiento ideal para la sustitución de piezas perdidas, ya sea por traumatismos, o por lesiones de tal magnitud en las que otros tratamientos como la endodoncia y posterior restauración ya no son posibles.
En condiciones ideales, los implantes son colocados para la sustitución rápida de piezas dentales perdidas, siendo estos casos de dificultad mínima cuya tasa de éxito está por encima del 98% siempre y cuando se sigan las pautas indicadas.
Pero también existen casos en los que, por diversas razones, se dejan las zonas edéntulas sin restaurar por mucho tiempo y el nivel de hueso se pierde. Estos casos en la actualidad tampoco suponen un problema, puesto que con las técnicas regenerativas de hueso de las que disponemos, podremos recuperar el nivel óseo necesario para la colocación de implantes con garantías de éxito.
Procedimiento
En nuestra clínica el primer paso es un estudio detenido del caso mediante la realización de un CBCT (radiografía 3D) en la que podemos valorar con exactitud tanto el alto y el ancho del hueso disponible, ofreciendo así un tratamiento personalizado para cada paciente.
Una vez realizado el estudio, el siguiente paso sería la colocación de los implantes, proceso totalmente indoloro, puesto que es realizado con anestesia local. Se trata de una cirugía menor, por lo que en la inmensa mayoría de los casos el paciente regresará a su hogar sin molestias.
A continuación, existirían dos opciones para el paciente, esperar un tiempo prudencial para la colocación de las coronas, o realizar lo que llamaríamos “carga inmediata”. En nuestra clínica apostamos ante todo por la seguridad y éxito del tratamiento, por lo que generalmente recomendamos esperar un tiempo que ronda entre los 4-6 meses para la colocación de las coronas. La “carga inmediata” solo la recomendamos en el caso de piezas de alta demanda estética, como pueden ser los incisivos o caninos, que se ven con claridad al sonreír.
El tipo de restauración protésica dependerá del número de piezas dentales a restaurar y los implantes colocados. De este modo existirán dos posibles opciones:
- Prótesis Fija: La opción más cómoda y similar a tus dientes naturales puesto que, al estar atornillada, el único mantenimiento necesario sería el mismo que el que darías a tus dientes naturales. En caso de edentulismo total, suelen necesitarse 6 implantes en cada arcada para garantizar el éxito del tratamiento.
- Sobredentadura: En este caso hablamos de una prótesis removible, pero que queda sujeta por los implantes, de modo que conserva la ventaja de la fácil limpieza de la prótesis removible, con la comodidad de que se mantenga fija durante la masticación. Esta es una opción muy utilizada en casos en los que el nivel óseo es mínimo o en pacientes de avanzada edad que no desean someterse a una cirugía más compleja.
Injerto de hueso
El injerto de hueso es una técnica muy utilizada en la actualidad para poder colocar implantes en zonas donde se ha perdido una gran cantidad de nivel óseo. Dicha pérdida puede deberse a varios motivos, como pueden ser zonas edéntulas de larga evolución, pacientes con enfermedad periodontal, o el uso de prótesis removible que al aplastar el hueso provoca su reabsorción a largo plazo.
Hubo un tiempo en el que dicha ausencia de hueso era una severa contraindicación para la colocación de implantes, pero en la actualidad, existen diversas técnicas diferentes para poder restaurar dicho nivel óseo.
La técnica más habitual suele ser la colocación de hueso de origen animal (xenoinjerto) que sirve como matriz para que nuestro cuerpo lo sustituya por nuestro propio hueso. Dicho material de injerto es estabilizado con una membrana para que se mantenga en su sitio el tiempo suficiente para asegurar el éxito del injerto.
Dependiendo de la magnitud del injerto, podrán colocarse los implantes el mismo día de la cirugía, o será necesario un periodo de tiempo para que el injerto se estabilice, en cuyo caso estaríamos hablando de una demora de unos 5-6 meses.
Después de la realización de este tipo de cirugías, es sumamente importante seguir correctamente las pautas indicadas por el odontólogo, ya que son técnicas muy sensibles a la higiene y determinados hábitos, y de no seguir dichas indicaciones, puede abocar el injerto al fracaso, demorando aún más la colocación de los implantes.
Tras la realización de este tipo de cirugías, es normal la aparición de hematomas, molestias leves o moderadas e inflamación. Es por ello que tras la cirugía de injerto de hueso se recomienda la toma de analgésicos antiinflamatorios y antibióticos para no solo reducir dichos síntomas, sino para garantizar el éxito del injerto, evitando la aparición de infecciones secundarias.
Preguntas
frecuentes
No, la colocación de los implantes no es dolorosa, puesto que toda la intervención se realiza bajo anestesia local. De existir algún tipo de molestia, esta aparecería tras la intervención, pero se tratan de molestias menores que pueden calmarse fácilmente con analgésicos.